El futuro depende de la acción humana y cada vez, más humanos pretendemos hacer mejor las cosas. Si las proyecciones de la ONU se cumplen, la población mundial se estabilizará en 10,400 millones de habitantes a fines del presente siglo. Lo que no significa que nuestra situación esté resuelta. Entre el día de hoy y esa fecha hay menos de tres cuartos de siglo; para que nuestros hijos encuentren un futuro halagüeño, hemos de trabajar de otra manera: Ver más allá del predio, construir una estética que tenga al individuo y su entorno en el centro y encontrar nuevas formas de habitar en donde ni todo sea gris ni todo verde.
Publicado: 27-Agosto-2026
En 1800, el mundo era poblado por unos 900 millones de personas; hacia nuestros días, transcurridos apenas 225 años, la población mundial supera los 8,000 millones de personas.
Cada una de ellas -cada uno de nosotros- requerimos espacio para vivir y desarrollar las actividades humanas. Esas actividades también requieren espacio: para trabajar, para estudiar, para el ocio, para mantener o recuperar la salud, para circular y conectarnos, para desenvolvernos en comunidad… y cada uno de esos espacios, para edificarse, requieren además de espacio, materiales de construcción para su realización.
La única fuente para proveernos de ambos insumos -espacio y materiales- es el planeta. Con sus 510 millones de kilómetros cuadrados, menos del 30% es tierra firme, habitable de alguna manera.
Cuando éramos 900 millones alcanzábamos todos y sobraba espacio y recursos. Hoy tenemos conciencia de que nada sobra, más bien al contrario. Hay sitios de difícil acceso o inhóspitos por diversas razones, hay suelos que recurrentemente reclaman para sí los mares o los ríos, hay otros que eventualmente se convierten en ríos o lagos de lava; hay patrimonio histórico que respetar, ecosistemas que conservar, espacios de uso público que mantener; ¿cuáles suelos podemos ocupar y cuáles no? ¿cómo podemos ocuparlos y cómo no? ¿qué tan intensa puede ser nuestra ocupación o que tan baja puede ser la densidad de nuestros asentamientos? ¿De dónde se obtiene lo que consumimos y a dónde va a parar lo que desechamos?.