Arquitectura consciente: acciones para habitar un mundo compartido.
“Tendencia no es destino” Paul Valéry. Duarte Aznar forma parte de un número creciente de profesionales que promueven una habitabilidad sostenible. Conversemos.
El futuro depende de la acción humana y cada vez, más humanos pretendemos hacer mejor las cosas. Si las proyecciones de la ONU se cumplen, la población mundial se estabilizará en 10,400 millones de habitantes a fines del presente siglo. Lo que no significa que nuestra situación esté resuelta. Entre el día de hoy y esa fecha hay menos de tres cuartos de siglo; para que nuestros hijos encuentren un futuro halagüeño, hemos de trabajar de otra manera: Ver más allá del predio, construir una estética que tenga al individuo y su entorno en el centro y encontrar nuevas formas de habitar en donde ni todo sea gris ni todo verde.
Para estar en Contexto...
Publicado: 27-Agosto-2026
En 1800, el mundo era poblado por unos 900 millones de personas; hacia nuestros días, transcurridos apenas 225 años, la población mundial supera los 8,000 millones de personas.
Cada una de ellas -cada uno de nosotros- requerimos espacio para vivir y desarrollar las actividades humanas. Esas actividades también requieren espacio: para trabajar, para estudiar, para el ocio, para mantener o recuperar la salud, para circular y conectarnos, para desenvolvernos en comunidad… y cada uno de esos espacios, para edificarse, requieren además de espacio, materiales de construcción para su realización.
La única fuente para proveernos de ambos insumos -espacio y materiales- es el planeta. Con sus 510 millones de kilómetros cuadrados, menos del 30% es tierra firme, habitable de alguna manera.

Fuente: https://tribunaeconomica.com.mx/publicaciones/seccion/academia/poblacion-mundial-pasado-presente-y-futuro/
Cuando éramos 900 millones alcanzábamos todos y sobraba espacio y recursos. Hoy tenemos conciencia de que nada sobra, más bien al contrario. Hay sitios de difícil acceso o inhóspitos por diversas razones, hay suelos que recurrentemente reclaman para sí los mares o los ríos, hay otros que eventualmente se convierten en ríos o lagos de lava; hay patrimonio histórico que respetar, ecosistemas que conservar, espacios de uso público que mantener; ¿cuáles suelos podemos ocupar y cuáles no? ¿cómo podemos ocuparlos y cómo no? ¿qué tan intensa puede ser nuestra ocupación o que tan baja puede ser la densidad de nuestros asentamientos? ¿De dónde se obtiene lo que consumimos y a dónde va a parar lo que desechamos?.